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Argentina, 50 años en el Himalaya

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Este año una expedición argentina volvió al Himalaya para conmemorar los 50 años del primer intento realizado por nuestro país en estas altas cumbres.

Desde esa expedición original a la fecha muchas cosas sucedieron, y varias expediciones o expedicionarios individuales contribuyeron a escribir algunos capítulos importantes en la historia de nuestro montañismo en picos superiores a los 7000 metros. 

Al repasar estos años debe hacerse una división entre lo que han sido expediciones puramente argentinas o mixtas, de aquellos argentinos que han estado en intentos individuales o formando parte de otras expediciones.

 

Expediciones argentinas

A la fecha se han efectuado once expediciones tanto a montañas del Himalaya como del Karakorum. Cinco de ellas fueron exitosas pudiendo algunos de sus integrantes coronar el intento en la cumbre. También han cobrado su precio ya que tres de sus integrantes no han podido volver.

1ª – 1954 – Dhaulagiri (8167 m.) La primer experiencia argentina en el Himalaya fue conducida por una de las figuras más relevantes del montañismo de nuestro país, el Tte. sanjuanino Francisco Ibáñez, quién lamentablemente perdió la vida como resultado de este intento. Se tomaron dos años para preparar el desafío y contaron con un fuerte respaldo del gobierno nacional. Si bien no consiguieron hacer cumbre consiguieron una serie de resultados que fueron relevantes para su época ya que lograron por primera vez escalar en su totalidad la Faz Norte del Dhaulagiri, abriendo con ello la nueva y compleja Ruta de La Pera o Argentina, que solamente sería ascendida 28 años después por una expedición japonesa por única vez. Pudieron escalar las agujas de la pared rocosa del tramo superior del Dhaulagiri hasta la cota de 8050 m, donde se vieron obligados a regresar, debido al congelamiento sufrido por el Tte. Ibañez en sus pies, que forzaron su posterior amputación. Otros integrantes de la expedición fueron Gerardo Watzl, Alfredo Magnani, Jorge Iñarra Iraegui (fotógrafo y cineasta), Fernando Grajales, Miguel Ángel
Gil, el esloveno Dinko Bertoncelj, Hugo Benavides, el sargento zapador Felipe Godoy, el chileno Roberto Busquets Punti y Antonio Beramendi, médico de la expedición. Después de haber padecido múltiples problemas, el Tte. Ibáñez falleció en Katmandú el 30 de junio de 1954.

2ª – 1955/1956 – Dhaulagiri (8167 m.) La segunda experiencia fue comandada por el Teniente Emiliano Huerta, quién además de haber conducido esta expedición tiene otros logros históricos como el primer cruce del Hielo Continental Patagónico Argentino. Entre los integrantes de esta expedición se encontraban los también militares Humberto Vassalla y Felipe Godoy (Dhaulagiri 54), quienes habían acompañado a Huerta en otra notable gesta, el primer ascenso invernal al Aconcagua; el mendocino Vicente Cicchitti y los tucumanos Orlando Bravo y Jaime Semenie. La expedición tuvo un enfoque muy particular y una extensa duración, ya que hicieron un primer trabajo en el post-monzón del año 1955, en el que también participó Mario Bertone; llevando gran parte de la carga hacia la base de la montaña. Huerta y Vassalla permanecieron en Nepal, hasta que al año siguiente llegaron los demás compañeros. Ahí volvieron en el pre-monzón del año 1956, e hicieron el ascenso. La ruta elegida fue la misma de la expedición del 54 y llegaron a montar un campamento debajo del filo, arriba de los 7600 metros, sin conseguir hacer cumbre.

3ª – 1971 – Everest (8848 m.) Esta tercera expedición contó con la jefatura del Tte. Cnel. Cativa Tolosa y la participación del polaco Jorge Peterek, Ulises Vitale, Carlos Comesaña (primer ascenso a la supercanaleta del Fitz Roy), Sergio Fernández, Mario Serrano, Dr. José María Iglesias, sargento ayudante Edgardo Burgos, capitán Néstor Azuaga, Omar Pellegrini, Jorge Aikes (2° ascenso a la Cara Sur del Aconcagua por la vía Argentina junto con Pellegrini), teniente primero Juan Llavar, Jorge Vitón, Jorge Skvarca, sargento primero Sócrates Martínez, sargento primero Juan Barrientos, Guillermo Vieiro y Guillermo Robles. La expedición fue programada para temporada post-monzonica y eligió la ruta inglesa de la cara SE. Peterek y Vitale llegaron hasta el Collado Sur a 8100 m, pero el frío extremo, las condiciones climáticas y el tiempo de permanencia en la altura los obligaron a desistir. Cabe mencionar que para esa fecha solamente 6 expediciones habían conseguido hacer cumbre y únicamente se habían abierto 3 rutas. La expedición argentina estuvo cerca de conseguir el primer ascenso en  temporada post-monzonica. Este fue el segundo intento de este tipo realizado por la cara SE (el anterior fue en el año 1952). Dos años más tarde una expedición japonesa conseguiría el primer ascenso en el post-monzón.

4ª – 1979 – Manaslu (8163 m.) Encabezada por Guillermo Vieiro (Everest 71), posteriormente fallecido en el Tupungato; con Ulises Vitale (Everest 71), Héctor Cuiñas, Jorge Jasson, Marcelo Aguilar, Pablo Castianera, Edgardo Porcellana, Gerardo Maioli, Avo Nacachian, Peter Bruchhausen, Dr. Ernesto Fiorentini, Jorge Alberto de León, Diego Rueda y Julio Corradi. Fue una expedición programada para la temporada posterior a los monzones, siguiendo la ruta de la cara noreste. Enfrentaron condiciones climáticas muy adversas y el peligro de avalanchas, pudiendo de cualquier manera llegar hasta una altura cercana a los 6600 m. Decidieron desistir, luego que Edgardo Porcellana resultara muerto el 9 de octubre al caer en la rotura de una placa de hielo. El intento argentino fue el número 21 y a esa fecha el Manaslu registraba solamente 7 ascensos exitosos.

 

5ª – 1981 – Dhaulagiri (8167 m.) Al mando del Segundo Comandante de Gendarmería Mario Serrano y conmemorando el cincuenta aniversario del Club Andino Bariloche, en 1981 se desarrolló la quinta expedición. Nuevamente fue elegido un viejo conocido, el Dhaulagiri, y otra vez la ruta argentina de la cara norte, a esa fecha aún no ascendida. Formaron parte de este grupo Héctor Cuiñas (Manaslu 79), Alfredo Rosasco, Marcelo Aguilar (Manaslu 79), Bernardo Werner Lyon, Jorge Vitón (Everest 71), Luciano Pera, Ulises Vitale (Everest 71, Manaslu 79) y el Dr. González. El grupo consiguió llegar a los 7600 m. pero tuvieron que regresar ya que Mario Serrano murió descendiendo de uno de los campamentos superiores. Su cuerpo no pudo ser encontrado y se supone que cayó en alguna grieta. Esta fue la tercera víctima argentina hasta esa fecha.

6ª – 1989 – Dhaulagiri (8167 m.) Esta expedición fue probablemente la más discreta de todas las realizadas. Fue casi enteramente autofinanciada por sus integrantes que no contaron con ningún patrocinador, aunqe la misma fue declarada de interes nacional por el Senado argentino. Los integrantes fueron Raúl Uranga, un argentino miembro de Naciones Unidas que llevaba muchos años viviendo fuera del país. Él había formado parte de una expedición internacional suiza en el post-monzón del 86 al Everest, que no consiguió hacer cumbre después de tres intentos. Como dato anecdótico el túnel subfluvial entre Paraná y Santa Fe lleva su mismo nombre, en honor a su padre, ex-gobernador de la provincia de Entre Ríos. Él fue el jefe de la expedición y el principal financista. Los otros integrantes fueron todos porteños, Marcelo Aguilar (Manaslu 79 y Dhaulagiri 81), su hermano Gabriel, Sebastián Sturla y Bernard Werner Lyon, también veterano de la expedición del 81.

Todos salvo Uranga eran miembros del CABA (club andino Buenos Aires) y tres de ellos, los hermanos Aguilar y Sturla médicos.

Eligieron la ruta normal por la arista noreste. Fue una expedición ligera, con pocos porteadores y sherpas. Todo se desarrolló relativamente bien, pero contaron con condiciones climáticas muy adversas lo que retrasó sus planes y los forzó a desistir, pese a estar físicamente bien, ya que se quedaron sin víveres y habían estado mucho tiempo en altitud. Llegaron a 7.400 m; a la entrada del glaciar superior. Ese año el clima fue particularmente adverso para las expediciones en Nepal y con muchos accidentes por el mismo motivo. Como referencia, solamente se registraron 24 ascensos al Everest, contra 51 en el año previo y 72 en el posterior.

A partir de aquí en más, las siguientes expediciones revertirían lo acontecido consiguiendo coronar con éxitos sus intentos.

 

7ª – 1993 – Shisha Pangma (8027 m.) Fue en esta montaña, la única completamente en territorio tibetano, actualmente chino; la primera en que pudo lograrse un intento exitoso. El 22 de mayo dos integrantes de la expedición, el porteño Marcos Couch y el barilochense Nicolás de la Cruz, consiguieron llegar a la cima. La expedición estuvo a punto de fracasar ya que el mal tiempo los obligó a permanecer cerca de doce días a siete mil metros de altura. Aprovechando una ventana de buen tiempo Nicolás y Marcos hicieron un intento final que culminó exitosamente en cumbre central de 8008 m. La cantidad de nieve acumulada en la altura los obligó a desistir del intento a la cumbre principal. La expedición tuvo al porteño Héctor Cuiñas (Manaslu 79 y Dhaulagiri 81) como jefe de expedición y al sanjuanino Pablo Schlogl como director. La representación fue muy federal, teniendo integrantes de Bariloche, Buenos Aires, Mendoza, Salta y San Juan.     
Los restantes integrantes fueron el infaltable mendocino Ulises Vitale, veterano de los intentos del 71, 79 y 81; los también porteños Avo Nacachian (Manaslu 79) y Gabriel Ruiz, los sanjuaninos Sergio Noguera, Aníbal Maturano y Jorge Garcés, y el salteño Flavio Lisi, quién falleció en el Aconcagua en el 2000. Cabe destacar que el ascenso fue hecho sin uso de oxigeno suplementario y sin sherpas de apoyo.

 

8ª – 1998 – Cho Oyu (8188 m.) La siguiente expedición estuvo conformada fundamentalmente por montañistas del norte de nuestro país. En esta oportunidad los integrantes fueron los salteños Mariano Merani, Fernando Martinis, Carlos Lewis, Alejandro Gimenez Gambetta y Rafael Petersen, los jujeños Julio Altamirano y Néstor Lizardo Franco y el porteño Luís Centeno. El también salteño Rodolfo Ramos Cointte fue el jefe de la expedición. Tras dos semanas de trabajo en la montaña y luego de haber establecido tres campamentos, el 1° de Mayo Altamirano y Merani consiguen llegar al lugar que supusieron era la cumbre en medio de una fuerte tormenta, que los obliga a permanecer pocos minutos antes de bajar. Unos días más tarde un segundo grupo tuvo que desistir de su intento a 7800 metros, dada la profundidad de la nieve. Franco abandonó su tentativa para ayudar a descender el cuerpo de un montañista ruso fallecido en el Campo 2. La ruta elegida fue una variante de la normal utilizada desde el lado tibetano de la montaña. Fue también una expedición muy austera, sin sherpas de altura ni oxigeno. Estuvieron acompañados por el montañista americano Jay Sieger, fallecido este año en el Makalu.

Respecto a esta expedición es preciso hacer una aclaración ya que existe una duda respecto a haber canzado realmente la cumbre. Merani y Altamirano arribaron al plateau donde se encuentra la cumbre del ho Oyu, circunstancia que sus compañeros pudieron observar con un telescopio desde el campamento base.
Pero aparentemente y de acuerdo al comentario de unos escaladores italianos que estuvieron en el mismo lugar, esa no era la cumbre verdadera.
Ese inmenso plateau esta unos 100 metros debajo de la cumbre, por un terreno con una pendiente muy suave, por lo que la distancia de caminata hasta la cumbre verdadera es importante. Dado el poco desnivel, es comprensible que en medio de una tormenta, pueda confundirse al mismo
con la cumbre principal de la montaña. Eso hace que deba considerarse a este ascenso como una cumbre en duda.

9ª – 1998 – Kamet (7756 m.) Esta fue una expedición conjunta entre un grupo de mendocinos, con la jefatura de Ulises Vitale; y un grupo de escaladores de la India y es la única de las expediciones que fue en un pico de altura inferior a los 8000 m. Esta expedicion fue un intercambio entre la FAE (Federacion de Andinismo y Escalada) y HMI (Himalayan Mountaneering Institute) y en reciprocidad el grupo de la India vino a la Argentina y escaló el Volcan Maipo y el Aconcagua. Fue a su vez la primer mendocina al Himalaya. El Kamet esta ubicado íntegramente en territorio de la India y es la 23ª montaña en cuanto a altura se refiere. Formaron parte de la misma Gerardo Castillo, Fernando Molina, Adrián Cangiani, Mayor Valentín “Pipo” Ugarte y Alfredo Dalasta. El médico de la expedición fue Valentín “Pelusa” Ugarte, hermano de Pipo. Ambos son hijos del legendario montañista del mismo nombre, en cuyo homenaje se bautizó la escuela de Alta Montaña de Mendoza. El 6 de Setiembre Castillo, Molina y un grupo de escaladores indios, pudieron alcanzar la cima de la misma, siguiendo la ruta normal. Con esta Ulises Vitale participó de su 5ª expedición al Himalaya.

10ª – 2001 – Broad Peak (8051 m.) Esta vez les toco a los cuyanos el repetir el éxito de las expediciones anteriores, en el primer intento en una montaña de la cadena del Karakorum, liderados por Fernando Grajales (su padre formó parte de la expedición del 54), que contaba con solamente 22 años en ese momento. El 20 de julio los sanjuaninos Mauricio Manzi y Aníbal Maturano (Shisha Pangma 93) consiguen alcanzar la cumbre central, casi al vencimiento del permiso, después de haber trabajado durante seis semanas en la montaña, más de la mitad de las cuales estuvieron afectadas por el mal tiempo y las avalanchas. Los otros integrantes fueron los mendocinos Gerardo Castillo (Kamet 98), Ulises Corvalán, Federico Indovina y Miguel Lofti. En su primera aproximación todos los integrantes llegaron hasta los 7800 metros, luego de haber montado tres campamentos. El mal tiempo frustró dos intentos realizados el 9 y el 10 de julio. La primer cordada utilizó la ruta Carsolio, pero la misma presentaba condiciones muy peligrosas por lo que optaron por la ruta de ascenso original del espolón oeste abierta por los austriacos, más expuesta a avalanchas pero más amplia que la otra. La expedición no utilizó ayuda de oxígeno. El Broad Peak o Falchan Kangri en su nombre local, cuenta con tres cumbres, la Norte de 7560 metros, la principal de 8051 metros y la central de de 8035 metros, que es la que fue alcanzada por la expedición.

 

11ª – 2004 – Dhaulagiri (8167 m.) La última historia de éxito se escribe nuevamente en la “montaña blanca”, a la que ya podríamos considerar como el más “argentino” de los ocho miles. El objetivo fue muy claro, en sus propias palabras “homenajear a los hombres de la Primera Expedición Argentina al Himalaya en el Cincuentenario de este, indudablemente histórico acontecimiento para el país”. Intentando reproducir lo más fielmente posible el espíritu de la Expedición del ´54, buscaron que los miembros argentinos de la Expedición tuviesen poca o ninguna experiencia anterior en una montaña de 8000 metros, complementándose con un grupo de apoyo conformado por alpinistas catalanes.

Su intención original era repetir la ruta de la Pera para poder rescatar un clavo con un crucifijo que se dejo como comprobante de altura del punto más alto alcanzado por la Expedición del 54; pero las condiciones de la montaña los obligaron a modificar su intento original y elegir la ruta de la ladera noreste, al igual que el grupo del 89.

La expedición mendocina estuvo conformada por un grupo de instructores de Alta Montaña de la Escuela Valentín Ugarte. Su director fue Damián Redmond y los otros miembros fueron Víctor Herrera, Miguel Lofti (Broad Peak 2001), Horacio Cunietti y el Mayor Fabián Iribas. Alfredo Magnani, participante de la expedición del 54 fue el Jefe Honorario de la expedición y además contaron con el apoyo de los catalanes José Pujante, Xavi Arias y Agustí Turrens, sin olvidar a Joaquín Molins Gil, presidente de la Fundación “Privada de L´Exploració, L´Etnología i la Cultura” quién organizó y dio un gran apoyo económico para que la expedición pudiera ser realidad.

La expedición arribó al campamento base el 15 de abril y trabajaron los siguientes 30 días equipando tres campamentos y superando la llamada arista interminable de la ladera noreste. Un primer equipo compuesto por Herrera, Lofti, Cunnieti, Iribas y uno de los sherpas tuvo que abortar su intento de cumbre debido al fuerte viento y temperaturas extremadamente bajas. Pero un día después, el 14 de mayo, dos miembros del segundo grupo, el mendocino Herrera y el catalán Arias consiguieron hacer cumbre. Damián Redmond y otro sherpa fueron los otros dos integrantes. Tras un complicado descenso debido a las condiciones climáticas y la oscuridad reinante, el grupo entero pudo retornar al campamento base, completando de esta manera una nueva expedición exitosa. 

Argentinos en forma individual:

En cuanto a lo que han sido intentos o participaciones individuales nos encontramos con lo siguiente.

El cinco de Octubre de 1990 Miguel “Lito” Sánchez, guía mendocino; se convierte en el primer argentino en hacer cumbre en un 8000 al llegar a la cima del Dhaulagiri (8167 m.), como integrante de una expedición de la federación andaluza de montañismo en el post-monzón, utilizando la ruta de la arista NE. También fue el primer latinoamericano en hacer cumbre en esta montaña. Posteriormente Lito consiguió ascender el Cho Oyu (8188 m.), el 10 de Febrero de 1993 formando parte de una expedición española. Este ascenso junta varios logros destacables, ya que fue el primer y único argentino y americano en conseguir un ascenso invernal hasta la fecha. Y junto con Lito, Marianne Chapuisat una escaladora suiza que lo acompañaba, se convirtió en la primera y única mujer en ascender un 8000 en invierno hasta el día de hoy. Antes que Lito solamente otros 45 escaladores pertenecientes a 9 nacionalidades diferentes habían conseguido un ascenso invernal.. La primera experiencia de Lito en el Himalaya había sido una expedición al Annapurna en 1988, en la que no pudo llegar a la cima.

Es en abril de 1993 que los mendocinos Daniel Alessio y Mauricio Fernández pueden escalar exitosamente el Cho Oyu, formando parte de una expedición inglesa, por la cara NO. Ese año otros guías mendocinos de General Alvear, Carlos Mom y Manuel Montoya, también participan de una expedición italiana al Dhaulagiri, sin conseguir su ascenso. Esta misma gente formó parte de otro intento al Annapurna.

Daniel Alessio vuelve a repetir un éxito al año siguiente al hacer cumbre en el Shishapangma en el post-monzón, participando como guía de una expedición inglesa.

El 30 de Julio de 1994 el barilochense Sebastián de la Cruz formando parte del equipo de la TV española de Al filo de lo Imposible, consigue llegar a la cima del K2 (8611 m.), siguiendo la complicada ruta japonesa del espolón norte y siendo el único argentino que ha conseguido este logro hasta ahora. Este ascenso reúne una serie de condiciones destacables. Fue solamente la 4ª expedición exitosa por esa ruta y la misma fue realizada sin ayuda de oxígeno suplementario. Con este ascenso Argentina se convirtió en el vigésimo séptimo país en conseguir este logro. Ese mismo año, Sebastián había completado una travesía al Polo Sur y también realizó posteriormente la primera travesía integral Norte-Sur de los Hielos Continentales.

El 15 de Mayo de 1995 se produce otro hito dentro de esta historia de argentinos en los ocho miles al conseguir Tommy Heinrich escalar el Everest (8848 m.) por la ruta normal de la cara SE, formando parte de una expedición internacional. Con esto Argentina se convirtió en el cuadragésimo tercer país en conseguir este logro. Tommy ha participado en otras expediciones en esta región, Broad Peak y K2 en 1999, Dhaulagiri en 2002 y GI y GII, donde llegó hasta los 7800 m de altura en 1997. El 20 de mayo de 1998 participa de un accidentado y frustrado intento de repetir en el Everest como parte de una expedición americana, en la que consigue llegar hasta la cumbre Sur por la ruta normal. Exactamente siete días después, el 27, consigue realizar el primer y único ascenso argentino al Lhotse (8516 m.).

En 1999 se registra otro primer y único. El 27 de mayo el mendocino Heber Orona asciende el Everest sin uso de oxígeno y por la Cara Norte. Lo consigue luego de realizar un intenso trabajo con el ecuatoriano Iván Vallejo. Ambos integraban una problemática expedición internacional. Esto forma parte de su intento aún no culminado de completar las siete cumbres. Heber había quedado el año anterior a sesenta metros de hacer cumbre en el Makalu, teniendo que cancelar su intento para ayudar a un compañero en problemas.

Una mención especial merece Willie Benegas, quién ha concretado 4 ascensos exitosos al Everest. El  12 de mayo de 1999, el 23 de mayo de 2001, el 16 de mayo de 2002 y el 17 de mayo de 2004 han visto a Willie en el techo del mundo, en los últimos 3 casos como guía de diferentes expediciones internacionales. Todos los ascensos fueron realizados por la ruta normal de la cara SE y con uso de oxígeno. Willie es nativo de Puerto Madryn pero lleva muchos años radicado en Estado Unidos. Junto con su hermano mellizo Damián, el 23 de Mayo de 2003 llegaron a la cumbre del Nuptse(7861 m.), muy cercano al Everest; abriendo una nueva ruta que llamaron Serpiente de Cristal, en la pared Norte. Fue un ascenso muy destacado por su grado de dificultad y limpieza, y por el cual se hicieron acreedores al premio “Golden Piton 2003” otorgado por la revista americana Climbing.

Juan Benegas, primo de Willie y Damián; estuvo cerca de hacer cumbre en el Everest en el 2001, compartiendo permiso con un español y un austriaco. Llegó hasta la sección rocosa debajo de la cumbre Sur, pero decidió volver en vista de las malas condiciones climáticas.

El Cho Oyu, la “Diosa Turquesa” ubicada en la frontera entre Nepal y Tibet,  ha sido una montaña amigable para los argentinos ya que a los anteriormente mencionados debe agregarse el nombre de Darío Bracali quién ascendió la misma el 5 de Mayo de  2002 en solitario y sin oxígeno, compartiendo el permiso con un grupo de amigos suyos españoles. Damián Benegas también registra un ascenso al mismo en el año 1999.

En el 2003 se produce el primer intento y la primer cumbre lograda por una mujer argentina. La guía mendocina Nancy Silvestrini consigue llegar a la cima del Garsherbrum I o Hidden Peak (8080 m.) el 5 de julio, consiguiendo también el primer y único ascenso argentino a la misma. Lo hizo formando parte de una expedición andaluza. Lamentablemente Nancy perdió la vida en el descenso. Se supone que cayó debido a los fuertes vientos imperantes alrededor de los 7300 m. Su cuerpo no fue encontrado.

Por último, el 18 de Mayo de 2004, se registra el ascenso del salteño Gustavo Lisi al Everest en su tercer intento y por la vía normal de la cara SE. Anteriormente había intentado el Cho Oyu en el 95, con una expedición mexicana donde resignó su intento de cumbre para ayudar a un compañero en problemas. Posteriormente, en el 2000 participó de una expedición asturiana al Everest, llegando hasta una altura cercana a los 8800 metros. Las condiciones climáticas y el horario lo hicieron regresar oportunamente, ya que el único miembro que consiguió hacer cumbre terminó sufriendo amputaciones en sus  dedos.

Esta es la historia de Argentina en el Himalaya hasta hoy. Una historia que presenta  muchas similitudes con la de nuestro país en general. En el momento de las primeras expediciones, Argentina era claramente uno de los pioneros en esta materia a nivel internacional. Para 1954 solamente cinco de los catorce ocho miles habían sido ascendidos y Argentina estaba a un nivel similar al de ingleses, suizos, austriacos, franceses, alemanes y japoneses. Adicionalmente las primeras expediciones encararon rutas nuevas o primeros ascensos de temporada. Si comparamos esto con lo sucedido posteriormente, podemos ver como se ha perdido la posición de liderazgo que en esa época se tenía. Siendo esto independiente de la capacidad individual y el espíritu de nuestros montañistas.

Eso no hace más que reforzar los logros anteriormente descriptos. Ocho de los catorce ocho miles han sido ascendidos por argentinos y algunos en más de una oportunidad. Todavía quedan otros seis donde aún no se ha conseguido hacer cumbre. Inclusive en algunos como el Kangenchunga o el Nanga Parbat no se registran siquiera intentos. Veremos quienes son capaces en los próximos años de seguir escribiendo esta historia y mantener viva la tradición argentina comenzada cincuenta años atrás.

Datos estadísticos

  • Con 5 participaciones, Ulises Vitale, es quién ha estado en mayor número de expediciones. Le siguen Marcelo Aguilar y Héctor Cuiñas con 3.
  • Nancy Silvestrini es la única mujer que ha intentado y hecho cumbre en un 8000.
  • Cinco de las 11 expediciones fueron al Dhaulagiri. Sólo una tuvo éxito.
  • Willie Benegas, con cinco cumbres conseguidas es quién mayor cantidad detenta. Lo siguen Lito Sánchez, Daniel Alessio, Tommy Heinrich y Damián Benegas con 2.
  • Con 19 años, Aníbal Maturano fue el argentino más joven en un intento; mientras que en el extremo opuesto se encuentra Ulises Vitale con 66.
  • Salvo el Kangenchunga y el Nanga Parbat, en el resto de los ocho miles se registran al menos intentos de ascenso.
  • En total suman 11 expediciones y 33 participaciones individuales.
  • Solamente 1 expedición y 6 intentos individuales se realizaron en el Karakorum; el resto fue en montañas del Himalaya.
  • Son 20 los argentinos que han conseguido hacer cumbre; 18 de ellos en un 8000.

 

Himalaya: Tabla resumen de cumbres conseguidas

El material utilizado para elaborar este trabajo se basa información publicada en las revistas “Al Borde” y Desnivel, información de la página de la expedición argentina al Dhaulagiri, información general obtenida en Internet y al aporte realizado por Alfredo Magnani, Ulises Vitale, “Lito” Sánchez, Marcelo Aguilar, Aníbal Maturano, Gerardo Castillo, Damián Redmond, Tommy Heinrich, Carlos Lewis, Raúl Uranga, Valentín Ugarte (h) y Gustavo Lisi, a quienes quiero dar un especial agradecimiento.

Existe un relato muy completo y detallado de la primera expedición, en el libro “Argentinos al Himalaya” escrito por Alfredo Magnani. En una edición posterior, el autor agregó las expediciones realizadas hasta el año 1993. Lamentablemente esta última no ha sido publicada aún.

Dinko Bertoncelj también publicó un libro en el año 1956 sobre la primer expedición, pero escrito en esloveno.

Marcelo Espejo

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