• +54 (11) 4381-1566
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

"Expedición Alaska" - Anina Friedrich

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La charla se realizará el  1ero de Diciembre 20hs

Sede CABA - Rivadavia 1255

Ver como llegar aquí

The Arrigetch.
Hoy fue EL gran día. Hoy me bañe con agua caliente, comí hasta estar satisfecha, dormí sin temblar de frío ni mojada y no tuve pies, manos, nariz ni orejas heladas. Después de 27 días lejos en un valle perdido en el ártico finalmente pude tener todas estas cosas que tanto extrañaba 
Mietras contabamos las horas en la carpa escuchando la nieve caer sobre el cubretecho teníamos mas tiempo libre de lo que hubieramos querído.
Pensamos en el hambre, en el frío y el dolor... el silencio y el río en el fondo nos hacía escuchar ruidos. Pasos de animales acercandose a nuestras carpas. ¿Estabamos volviendonos locos o realmente había un oso o moose o incluso un lobo ahí afuera observandonos? Nunca abrimos la carpa para asegurarnos. Cualquiera de las dos opciones era mala: nuestros sentidos estaban engañandonos o realmente había un animal ahi afuera. 
Días después de llegar, vimos una clara señal de la presencia de osos a 200m de nuestra carpa. Dormíamos con el "bearspray" (gas pimienta) a la mano y nadie se alejaba mas de lo necesario del campamento. 
Un día, sentados bajo nuestro toldo de cocina vimos a la madre osa grizzlie con su cría. La observamos durante horas (no teníamos nada mejor para hacer y además nadie se animaba a moverse) 
Finalmente desapareció atrás de una colinita. Me levante para buscar agua del río a pocos metros para hacer té y ahí estaba, mirandome. Empecé a hablárle en voz alta y mis compañeros se sumaron "hey bear! Get out of here bear. Leve us alone! We like you but not so close" cruzó el río y desapareció entre las plantas. 
Con el estómago un poco revuelto volvimos a las carpas. Los pasos a seguir en caso de que un grizzlie ataque son "pretende estar muerto por 4minutos. Si el oso no pierde interés, hacele frente." Pelear contra un oso... que consejo inútil, pero si el bearspray falla, los puños y rodillas son lo que nos queda. 
La lluvia y la locura duraron 15 dias, las horas de aburrimiento en las carpas se hacian eternas.

Menos mal que escalamos shot tower el día que llegamos. Pensé mas de una vez y todos estaban de acuerdo.
La idea ridicula de empezar a escalar el mismo día en el q llegabamos con el porteo de 30kg despues de 3 días de cargar las mochilas parecía mala desde cualquier punto de vista. Pero resultó ser una de las mejores decisiones tomadas por el equipo.

La aproximación fue mucho mas dura de lo q habíamos esperado: tuvimos q sobrevolar el terreno 4 veces hasta q el piloto tuvo la certeza de poder aterrizar y volver a despegar su avion todoterreno en la orilla de un río que en nada se parecía a una pista de aterrizaje. 
Dormimos a la orilla del río y el día siguiente arrancamos con los porteos.
"so pitted" como decían los gringos cuando se referían a la cagada a palos q se nos venía.
Teníamos dos opciones: subir por el río con fuerte correntada y agua hasta las rodillas o intentar abrir camino en el zotobosque tupido y casi impenetrable. Hicimo las dos cosas. Aveces al mismo tiempo.
No hubo forma de mantener nuestros pies secos. Si caminabamos en el bosque el suelo era pantanoso y en cada paso nos hundiamos hasta el tobillo en una mezcla de agua, barro y musgo. Y caminar en el río significaba agua helada hasta la cadera en algunos cruces. 
Teníamos cordenadas de gps para orientarnos y sabíamos q siguiendo e río ibamos a llegar al final del valle en algún momento pero nada nos indicaba que tan cerca o lejos estabamos de la mitad o del final.
Nos mantuvimos muy juntos, nos necesitabamos mutuamente para cruzar el río y para estar mas seguros de los animales. Teníamos que hablar fuerte para evitar sorprender a un oso o un moose pero después de 10 horas ya no había nada mas que hablar y cada uno estaba concentrado en el proximo paso a dar.
El segundo día de porteos fue peor, dolores de rodilla, cadera y pies nos torturaban y la distancia recorrida fue menor al primer día.
27 días de comida y equipo de escalada no es poca cosa
Algo desanimados fuimos a dormir e intentamos prepararnos mentalmente para otro día tan agotante como hoy, o mas...

Y van las fotos del equipo, el vuelo y de la aproximacion. 
Foto del equipo: de derecha a izquierda Jessica, Tess y yo. En nuestros brazos: Alan el unico hombre de la expe.
Va por partes 1 porque todavía no logramos bajar todas las fotos de las camaras. 
2 porque escribir en el celular es un proceso lento y 3 porque estoy meta comer y lavar ropa!

Oh oh. Mezcle. Corregi. De derecha a izquierda Tess, jessica y yo.
31 DE AGOSTO DE 2017 22:56

Un poco mas frescos y revitalizados por el sol, el tercer día fue mas tranquilo y a las 13hs estábamos en el campamento base tomando la desición de ir a escalar en unas horas para aprovechar la ventana. 
A las 18hs dejamos el campamemto y emprendimos la dura aproximación a shot tower que tampoco regalaba nada pero finalmente, a las 20hs llegamos a la pie de vía y arrancamos hacia arriba. 
Sería mentir si dijera que no estaba nerviosa. Por un lado porque conocía a m mis compañeros hacía exactamente 7 días todavía no había escalado con ningúno de ellos y por otro lado el ambiente era mas que intimidante. Las inmensas paredes de granito liso parecían imposibles y mas de una vez me pregunté si seré capaz de escalar aunque sea una ruta en ese lugar.
La escalada con Alan fue sorprendentemente fluida y funcionamos bien como equipo. Hicimos piedra papel o tijera para ver quien iba primero y gane. ¿quién voy? Queríamos mover lo mas rápido posible para poder escapar de la lluvia pronosticada para las 10 de la mañana del día siguiente. Asique la estrategia era ensamblar las secciones mas fáciles y primerear en bloques de tres largos cada uno. El primero fue un 5to de casi 100m el segundo de 70 después se ponía mas duro y avanzábamos mas despácio. 
Fue una noche soleada pero soplaba un viento fresco que hacía que la espera en los relevos fuera igual de sufrida que sin sol. La gran diferencia estaba en que escalamos casi todos los largos sin linternas
Escalar en un atardecer/amanecer eterno fue algo alucinante. Estabamos tan al norte que el sol no llegaba a ponerse por completo. 
Decidimos descansar en una repiza casi al final de la ruta justo antes de el único largo de artificial. Los cuatro nos acurrucamos y tratamos de dormir un rato. Pero a la hora el frío intenso hizo q siguiéramos. Jumareamos lo que Alan había escalado en artificial.
Hicimos cumbre en shot tower a las 7 de la mañana cansados y devastados de los porteos y la escalada. La falta de agua acalambraba nuestros brazos, el hambre nos impulsaba a bajar rápido y volver al campamento a comer y nuestros pies castigados por la caminata que de vez en cuado estaban tan fríos q no se sentía nada o estaban muy sensibles y dolían como nunca.
Según el pronostico en un rato iba a llover, sin embargo nuestro entorno no mostraba claras señales de lluvia y cuando finalmente terminamos los 25 o mas rapeles de 30m, llegamos al pie de via y todavía seguíamos secos. Bajamos lo mas rápido que nuestros cuerpos nos permitian por el pedrero letal que seguía sin regalar nada y llegamos abajo, cada uno con sus problemitas, dolorcitos y cansancio. Cuando llegamos al campamemto habían pasado 30hs desde que dormi por última vez. Comimos bien pero no mucho y justo cuando estábamos terminando de guardar las cosas en los tambores oso-resistentes, se largó la lluvia. Felices y contentos de haber escalado y logrado llegar hasta las carpas sin mojarnos, los cuatro morimos en nuestras bolsas de dormir.
Mirar el prono era deprimente ya que en los dibujitos de sol habían desaparecido por completo y en su lugar había iconos de lluvia y nieve. El diagrama no nos dió mejores noticias anunciando mucha precipitación y presión baja. Al parecer no va a parar nunca mas. "Siempre que llovió paro, y volvió a empezar"


© 2018 Centro Andino Buenos Aires. Todos los derechos reservados